Pasaje
“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” — 1 Tesalonicenses 5:18
Reflexión
Es fácil agradecer en familia cuando hay algo grande que celebrar: una buena noticia, una sanidad, un problema que finalmente se resolvió. Es mucho más raro que una familia se detenga a agradecer en una semana común, sin ninguna noticia especial, o incluso en medio de una temporada difícil donde no hay mucho que parezca digno de gratitud.
Pablo no le pide a la iglesia que agradezca solo cuando las cosas salen bien. Le pide algo más exigente: “dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús” (1 Tesalonicenses 5:18). No dice “dad gracias por todo”, como si cada cosa difícil debiera celebrarse. Dice “en todo”, lo que sugiere que incluso en medio de circunstancias duras, siempre hay algo que sigue siendo cierto y bueno por lo cual agradecer, aunque no sea la circunstancia misma.
Una familia que practica esto en lo pequeño, nombrando en voz alta algo concreto por lo que están agradecidos antes de comer, o al terminar el día, está construyendo algo que se nota más en los momentos difíciles que en los fáciles. No porque la gratitud arregle el problema, sino porque una familia acostumbrada a nombrar el bien real que sigue presente tiene más práctica para encontrarlo incluso cuando cuesta verlo.
El salmista lo resume con una razón que no depende de las circunstancias del día: “alabad a Jehová, porque él es bueno; porque para siempre es su misericordia” (Salmo 107:1). Esa bondad no cambia según cómo haya salido la semana. Y una mesa donde una familia se detiene, aunque sea por un minuto, a nombrarla en voz alta, es una mesa que está aprendiendo algo que dura más que la comida servida esa noche.
Oración
Señor, gracias porque tu bondad no depende de cómo nos haya ido esta semana. Ayúdanos, como familia, a hacer costumbre el detenernos a agradecer, incluso en los días difíciles. Que aprendamos juntos a nombrar tu bondad en voz alta, y que esa costumbre nos sostenga cuando las cosas no salgan como esperábamos. Amén.