Pasaje

“Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.” — Mateo 5:23-24

Reflexión

Jesús enseñó algo que suena un poco sorprendente: si estás a punto de hacer algo importante para Dios, pero recuerdas que peleaste con alguien y no lo has arreglado, deja lo que estás haciendo y ve primero a hacer las paces con esa persona. Eso significa que arreglar una pelea le importa mucho a Dios, tanto como cualquier otra cosa que hagas por él.

A veces, cuando peleamos con un hermano o un amigo, esperamos a que el otro pida perdón primero. Sentimos que si lo pedimos nosotros, es como si estuviéramos aceptando que perdimos. Pero Jesús no enseñó eso. Enseñó que dar el primer paso, aunque sea difícil, es justo lo que hay que hacer.

Pedir perdón primero no te hace más pequeño. Te hace parecido a Jesús, que siempre está dispuesto a buscarnos primero para arreglar las cosas con nosotros, incluso antes de que nosotros se lo pidamos.

Oración

Jesús, ayúdame a ser valiente para pedir perdón primero cuando peleo con alguien, aunque sienta que no quiero hacerlo. Gracias porque tú siempre estás dispuesto a arreglar las cosas conmigo. Amén.